
Los diagramas de flujo y los diagramas de Gantt son herramientas muy útiles para planificar proyectos, pero no cumplen exactamente el mismo papel. En proyectos complejos o de larga duración, un diagrama de Gantt suele ser más adecuado para administrar plazos y dependencias. En proyectos más pequeños o de corta duración, un diagrama de flujo puede ser suficiente por sí solo.